domingo, 6 de octubre de 2013

Enfoque y Métodos de la Gestión Aplicada en las Institución y Organización de la Administración Pública




UNIVERSIDAD FERMÍN TORO
VICE-RECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE POSTGRADO

MAESTRÍA EN GERENCIA EMPRESARIAL


Enfoque y Métodos de la Gestión Aplicada en las Institución y Organización de la Administración Pública

                                                                                                                                                              INTEGRANTE

                                     ECON. UXIEL CASTILLO; CI: 15.670.846
                                     FACILITARORA: Cándice Terán de Galindo


                                                           BARINAS, 4 DE OCTUBRE; 2013


Instituciones, Cambios Institucionales y Desempeño Económico.

 Ø  DOUGLAS C. NORTH (1920)
          Economista estadounidense pionero del enfoque de nuevo institucionalismo económico, alternativa metodológica a los viejos marginalismos y keynesianismos y a la economía de los equilibrios estáticos y de la formalización de modelos abstractos. Le fue otorgado el Premio Nobel por considerársele un renovador de la investigación económica por su iniciativa de aplicar la teoría económica y los métodos de análisis cuantitativo a la explicación del cambio económico e institucional en el transcurso del tiempo.

      Conferencia impartida por Douglas North en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Economía en Estocolmo (Suecia) el 9 de diciembre de 1993. En esta conferencia plantea como alternativa a la teoría económica neoclásica, una variante teórica que toma como fundamento básico del desempeño y desarrollo de una economía, la evolución de sus instituciones en el ámbito temporal, como sustento de una toma de decisiones que, generalmente, los individuos, cada uno de nosotros  realiza día a día, bajo una tremenda incertidumbre de mercado, con modelos teóricos erróneos y en una dinámica repleta de costos de transacción, los mismos que le restan eficiencia al sistema en su conjunto.
   
            North considera instituciones tanto de iniciativa privada como de gobierno, ya que ambas influyen en el comportamiento de las personas que se ven en la necesidad de tomar decisiones dentro de la economía de mercado. Desentraña la naturaleza de las instituciones y su incidencia en el desarrollo económico. A tal efecto caracteriza la naturaleza del cambio institucional y propone un método aproximado de análisis del comportamiento humano, así como una alternativa de análisis de la historia económica basada en estos nuevos lineamientos concluyendo con los resultados sobre la visión de la historia económica y las políticas de desarrollo económico de finales del siglo XX.

           Al analizar el papel del estado desde el punto de vista del institucionalismo el objetivo es determinar la eficiencia de las reglas de juego que ha creado. La consideración habitual es que las reglas creadas por el estado deben buscar la eficiencia productiva, o eficiencia asignatura, que mide la cantidad de producto que se obtiene según la asignación de recursos que se haya hecho. Con este criterio, el estado debe crear instituciones que fomenten, impulsen y expandan la producción de la forma más eficaz.

         Joseph E. Stiglitz propone valorar las instituciones por lo que llama la eficiencia distributiva, que mide no solo los resultados que se obtienen, sino también la eficiencia con la que estos resultados se distribuyen en la comunidad. Esta perspectiva social está relacionada con la economía del bienestar, con el concepto de coste de oportunidad y con los criterios paretianos. En su formulación más tradicional la eficiencia distributiva se alcanza cuando los recursos se distribuyen de tal forma que maximizan el bienestar de la sociedad.

     Douglas North responde a Stiglitz con el concepto de eficiencia adaptativa. Lo que se debe considerar es el modo en que la economía evoluciona a lo largo del tiempo, la inclinación de una sociedad a adquirir conocimientos y a aprender, a inducir la innovación, a correr riesgos y a mantener una actividad creadora, así como a resolver problemas. La eficiencia adaptativa depende del marco institucional que incentive o no este tipo de actitud o predisposición al aprendizaje en un mundo de fuerte dinamismo. En un mundo caracterizado por la incertidumbre, nadie conoce la respuesta correcta a los problemas que confrontamos; por tanto, nadie es capaz de “maximizar” las ganancias efectivamente; de ello se deduce que la sociedad que permita la realización del mayor número de ensayos será la que tenga mayores probabilidades de resolver problemas a través del tiempo.

      Instituciones y Costos de Transacción.
          Las instituciones son las reglas del juego en una sociedad; más formalmente, son restricciones Creadas por las personas para dar forma a la interacción humana. De esta manera estructuran Incentivos en el intercambio, ya sea político, social o económico. El cambio institucional da forma a la manera en que las sociedades evolucionan a través del tiempo y, de esta forma, es la clave para entender el cambio histórico.

    El hecho de que las instituciones afectan el desempeño económico no es controversial; tampoco lo es el que los diferentes desempeños de las economías a lo largo del tiempo sean influenciados por la manera en que las instituciones evolucionan. Sin embargo, la teoría económica occidental neoclásica no cuenta con instituciones y, por lo tanto, es de poca ayuda en el análisis de las fuentes del desempeño económico. No sería una exageración decir que mientras la teoría neoclásica se enfoca en la operación de mercados eficientes, son pocos los economistas occidentales que entienden los requisitos institucionales esenciales para la creación de dichos mercados, porque simplemente los toman por sentado. Estos mercados están vinculados a una serie de instituciones políticas y económicas que proveen costos bajos de transacción y compromisos creíbles que hacen posible el factor de eficiencia y los mercados de productos que subyacen tras el crecimiento económico. 

Hay cuatro variables principales que determinan el costo de las transacciones en el intercambio. Primero está el costo de medir los atributos valuables de los bienes y servicios o el desempeño de agentes en intercambio. Los derechos de propiedad consisten en un puñado de derechos; al grado que no podemos medir precisamente los atributos valuables de los derechos que se intercambian, los costos de transacción y las incertidumbres asociadas con las transacciones crecen dramáticamente. La medición consiste en definir las dimensiones físicas de los derechos intercambiados (color, tamaño, peso, número, etc.), junto a las dimensiones en términos de derechos de propiedad del intercambio (derechos que definen usos, el ingreso que se ha hecho en las transacciones).

     La segunda variable respecto al costo del proceso de intercambio es el tamaño del mercado, lo cual determina si se lleva a cabo un intercambio personal o impersonal. En el intercambio personal, los lazos familiares, las amistades, la lealtad personal y la repetición en las transacciones jugarán un papel en la constricción de los participantes y reducirán la necesidad de especificaciones y ejecuciones costosas. En contraste, en el intercambio impersonal, nada restringe a los participantes de aprovecharse los unos de los otros. De este modo, el costo de hacer contratos incrementa con la necesidad de especificaciones más elaboradas de los derechos intercambiados. La competencia eficiente actúa como una constricción esencial en los mercados impersonales cuando los participantes están involucrados en tratos repetitivos.

     La tercera variable es el cumplimiento. En un mundo de cumplimiento perfecto, idealmente, una tercera parte evaluaría de manera imparcial (y sin costo) las disputas y otorgaría compensaciones a la parte afectada cuando hubiese una violación del contrato. El oportunismo y las trampas no valdrían la pena en esta clase de mundo, pero esta clase de mundo no existe De hecho, la creación de un sistema judicial imparcial que vigila el cumplimiento de los contratos ha sido una pieza clave del desarrollo económico. En el mundo occidental, la evolución de cortes, sistemas legales, y un sistema judicial relativamente imparcial ha jugado un rol principal en el desarrollo de un sistema contractual complejo que puede extenderse a través del tiempo y espacio un requerimiento esencial en un mundo de especialización.

    Si retenemos la suposición neoclásica de maximización del ingreso, estas tres variables determinarán el costo del intercambio. De esta manera los individuos maximizarían en cada margen (si vale la pena hacer trampa, uno hace trampa; si se puede haraganear en el trabajo, uno haraganea; si uno pudiese quemar a un competidor con impunidad, uno lo haría). Pero es difícil de imaginar que una organización y un intercambio complejos fuesen posibles si esta fuera una descripción correcta del comportamiento humano. El costo de medir desempeños, de cumplir contratos, y de hacer que se cumplan acuerdos, harían imposible un mundo de especialización y de división del trabajo. Pero las actitudes ideológicas y percepciones (la cuarta variable) son de importancia.

    La ideología no sólo juega un papel esencial en las opciones políticas (ver North 1990a), sino también es clave para las decisiones individuales que afectan el desempeño económico. Las percepciones individuales sobre la justicia y las reglas del juego obviamente afectan el desempeño. De otra manera, no podríamos explicar una buena parte de la educación así como la inmensa inversión hecha por políticos, empleadores, líderes laborales, y otros tratando de convencer a los participantes de la justicia o injusticia contractual. La importancia de la ideología es una función directa del grado en el que la medición y el cumplimiento de los contratos sean costosos. Si se puede medir y hacer cumplir los contratos a bajo costo, entonces hace muy poca diferencia el que la gente crea que las reglas del juego sean justas o injustas. Pero dado que la medición y el cumplimiento son costosos, la ideología es importante.

Eficiencia Adaptable

     Los mercados efectivos son una consecuencia de las instituciones que proveen maneras de bajo costo para medir y hacer cumplir contratos. Este resultado es logrado por medio de reglas que promueven la eficiencia en la adaptación, con restricciones complementarias e informales, y por el cumplimiento efectivo. Analizaré cada una de éstas.

     Reglas eficientes y adaptables proveen incentivos para la adquisición de conocimiento y aprendizaje, inducen a la innovación, y promueven la toma de riesgos y actividad creativa. En un mundo de incertidumbre nadie sabe la solución correcta a los problemas que enfrentamos, como Friedrich Hayek ha argumentado persuasivamente. De esta manera, las reglas deben motivar las pruebas y eliminar los errores. Un corolario lógico es la toma de decisiones descentralizada que le permitirá a una sociedad explorar varias alternativas para la solución de problemas. Es igualmente importante aprender de los fracasos y eliminarlos. Por lo tanto, las reglas deben comprender leyes de bancarrota, proveer incentivos para motivar la toma de decisiones descentralizada y mercados efectivos y competitivos, así como también debe de proveer maneras de bajo costo para la medición de contratos.

    Las reglas formales son tan sólo parte de la matriz institucional. Deben complementarse con restricciones informales - extensiones, elaboraciones, y calificaciones de reglas que solucionan innumerables problemas de intercambio que no están cubiertos completamente por reglas formales y que tienen habilidades tenaces para sobrevivir. Las reglas informales le permiten a la gente cumplir con el proceso diario de hacer intercambios sin tener que pensar, exactamente en cada punto y en cada instancia, en los términos del intercambio. Rutinas, costumbres y tradiciones son palabras que usamos para referirnos a la persistencia de reglas o restricciones informales. Éstas incluyen (a) convenciones que evolucionan como soluciones a problemas de coordinación y que todas las partes están interesadas en mantener, (b) normas de comportamiento que son estándares reconocidos de conducta, y (c) códigos de conducta autoimpuestos tales como estándares de honestidad o integridad. Las convenciones vigilan su propio cumplimiento. Las normas de comportamiento deben ser aplicadas por una segunda o tercera parte (retribución, sanciones sociales, o autoridad coercitiva) y su eficacia depende de la eficacia. 

     Del cumplimiento. Los códigos de conducta auto-impuestos, a diferencia de las convenciones o las normas de comportamiento, no involucran comportamientos de maximización de la riqueza sino un sacrificio de riqueza o de ingreso a cambio de otros valores. Su importancia en la restricción de opciones es sujeto de mucha controversia - por ejemplo, en cómo afectan la manera en que votan los miembros del Congreso de Estados Unidos (Kalt y Zupan 1984). Mucha de la controversia ha pasado por alto la razón crucial por la que este comportamiento puede ser y es importante: las instituciones formales (reglas) disminuyen los costos a veces deliberadamente y otras accidentalmente, y pueden hacer que sus estándares normativos, los cuales se encuentran en su códigos de conducta auto-impuestos, sean de gran importancia. Los votos individuales usualmente no importan individualmente, pero en el agregado dan forma al mundo político de comunidades democráticas y el costo para el votante es muy bajo. Al votar estratégicamente, los legisladores comúnmente encuentran maneras para votar de acuerdo con sus preferencias personales y no con las de su electorado (Denzau, Riker, y Shepsle 1985). Los jueces con inamovilidad vitalicia están escudados deliberadamente de grupos interesados para que puedan tomar decisiones de acuerdo con su propia interpretación de la ley. En cada caso las medidas tomadas pueden ser distintas de cómo serían si el individuo tuviera que asumir el costo total que resultara de esas acciones. Mientras más bajo sea el costo que debemos pagar por nuestras convicciones (ideas, dogmas, prejuicios), más contribuyen éstas a los resultados (para evidencia empírica, ver Nelson y Silberg 1987).

    El determinante más importante del desempeño económico es el cumplimiento de los acuerdos. La habilidad de hacer que se cumplan acuerdos a través del tiempo y el espacio es la piedra fundamental de un mercado eficiente, cosa que en la superficie puede parecer fácil de lograr. Lo único que se necesita es un sistema efectivo e imparcial de leyes y cortes que vigilen el cumplimiento eficiente de reglas formales, sanciones sociales “correctas” que hagan que se cumplan las normas de comportamiento, y estándares personales sólidos de honestidad e integridad. La creación y el cumplimiento de derechos de propiedad eficientes dependen de la comunidad, pero un modelo como éste es difícil de alcanzar si uno retiene el postulado estándar.

Tecnología Moderna y Organización

 El párrafo anterior señala el gran dilema que resulta de la revolucionaria tecnología moderna que subyace tras el crecimiento económico contemporáneo. Es fácil diseñar una serie de derechos de propiedad que, de ser cumplidos a bajo costo, crearán una economía eficiente adaptable. Pero como señalamos anteriormente, los costos de medición y de hacer cumplir los acuerdos son influenciados fundamentalmente por las restricciones informales en una economía. Este fenómeno ocurre porque las economías de escala modernas (las cuales pueden realizarse sólo por medio de la especialización y la división del trabajo), y la emergencia de mercados internacionales involucran intercambio impersonal. En este tipo de intercambio, las partes ya no son restringidas por fuerzas que cementan acuerdos en intercambio personal—lealtad, familiaridad, reciprocidad y clientela. Es más, las ganancias de la defección crecen dramáticamente. Crecen porque las ganancias de hacer trampa, de evitar el trabajo, y del robo incrementan junto con los costos de monitoreo, y medición del desempeño. La revolución tecnológica del siglo XIX alteró fundamentalmente el desempeño de esas economías que aprovecharon la nueva tecnología. Esta segunda revolución económica tiene implicaciones igualmente radicales para la organización de las sociedades.

    El término “revolución económica” sirve para describir tres grandes cambios en un sistema económico: (1) un cambio en el potencial productivo de una sociedad, lo cual es una consecuencia de (2) un cambio básico en el acervo cognoscitivo, lo cual implica (3) un cambio igualmente básico en la organización, para poder desarrollar este potencial. El cambio en el potencial productivo ocurrió en la última mitad del siglo XIX como consecuencia de cambios en el conocimiento que surgieron del desarrollo e implementación de disciplinas científicas modernas. Estos cambios llevaron a la unión sistemática de la tecnología y la ciencia. La tecnología que caracterizó esta revolución fue una en la que hubo indivisibilidades significativas en los procesos de producción y gran inversión de capital fijo. Las implicaciones generales para las economías que pudieron aprovecharse de esta tecnología fueron retornos crecientes y altas tasas de crecimiento económico como consecuencia. Éstas han sido características del mundo occidental a lo largo del último siglo y medio.
        
    Permítanme describir brevemente algunos problemas de medición y cumplimiento que subyacen al tamaño del sector de transacciones. Control sobre la calidad en la cadena creciente de producción y una solución a los problemas que surgen de las cada vez más costosas relaciones entre los agentes son necesarios para obtener ganancias en un mundo de especialización.

    Mucha tecnología se ha diseñado para reducir los costos, sustituyendo mano de obra con capital o reduciendo los grados de libertad del trabajador en el proceso de producción y midiendo automáticamente la calidad de los bienes intermedios. Un problema subyacente ha sido el de medir los insumos y los productos de manera que uno pueda afirmar la contribución de factores individuales, la producción en etapas distintas y los resultados finales. Para los insumos, no había una medida acordada de la contribución de un insumo particular. De igual manera, había lugar para conflicto sobre el pago consecuente de factores de producción. Con la producción, el problema era que no sólo había productos residuales evaluados, sino también costos complicados de especificar las propiedades deseadas de los bienes y servicios producidos en cada etapa del proceso de producción.

    Otra característica de esta nueva tecnología fue que uno tenía grandes inversiones de capital fijo a largo plazo y pocas alternativas para obtener el valor de ellas antes del vencimiento. Como resultado, el proceso de intercambio involucrado en los contratos tenía que ser extendido a través de largos períodos, lo cual involucraba incertidumbre acerca de los precios y de los costos, además de la posibilidad de comportamientos oportunistas por parte de uno de los involucrados en el intercambio. Una serie de dilemas organizacionales han sido el resultado de estos problemas.

    Primero, cada vez se necesitan más recursos para medir la calidad de la producción. Los mecanismos existentes para medir las características de los bienes y servicios, tales como la clasificación, calificación, marcas registradas, garantías y licencias, son costosos e imperfectos. 

     A pesar de su existencia, la disipación del ingreso es evidente en las dificultades de medir reparaciones automotrices, la evaluación de características de seguridad de productos, o la calidad de servicios médicos y educativos. Segundo, mientras que el equipo de producción permite economías de escala, lo logra alienando al trabajador. La disciplina de la fábrica no es más que una respuesta al problema de controlar la ociosidad individual posible en la producción en equipo. Desde el punto de vista del empleador, la disciplina consiste de reglas, regulaciones, incentivos y sanciones esenciales para un desempeño efectivo. Innovaciones como los estudios de tiempo y movimiento son métodos para medir el desempeño individual. Desde el punto de vista del trabajador estos métodos son formas inhumanas de explotación y aceleración. Dado que no hay medidas objetivas establecidas, ambos tienen la razón.

     Tercero, las ganancias potenciales del comportamiento oportunista incrementa y lleva al comportamiento estratégico tanto en la firma como en las relaciones contractuales entre diferentes firmas. En todas partes de los mercados de productos, las ganancias de retener servicios o alterar los términos de un acuerdo en puntos estratégicos ofrecen grandes ganancias potenciales.

    Cuarto, el desarrollo de jerarquías de gran escala trae consigo los problemas conocidos de la burocracia. La multiplicación de reglas y regulaciones dentro de grandes organizaciones para controlar la ociosidad resulta en rigidez, disipación del ingreso, y pérdida de la flexibilidad esencial para adaptarse eficientemente.
     Finalmente, hay efectos externos: los costos invaluados que se reflejan en las crisis ambientales de la actualidad. La interdependencia de un mundo de especialización y división del trabajo incrementa exponencialmente la imposición de costos sobre terceras partes.

Adaptación Eficiente y Tecnología Moderna 

Los marxistas contenderían que estos problemas son una consecuencia del capitalismo y que las contradicciones inherentes entre la nueva tecnología y la organización consecuente del capitalismo llevarían a esta sucesión. Pero se equivocan. Estos problemas son ubicuos a toda sociedad que intenta adoptar la tecnología de la segunda revolución económica. Sin embargo, los marxistas tienen razón al ver un dilema fundamental en las tensiones emergentes entre la nueva tecnología y la organización. Estas tensiones se han resuelto sólo parcialmente en las economías de mercado del mundo occidental. La tecnología de la segunda revolución, el enorme incremento en la especialización y división del trabajo, y la alteración consecuente de precios relativos han alterado la estructura tradicional de la sociedad - no sólo la organización de la economía, pero también la de la familia y de la comunidad. El crecimiento del gobierno, la desintegración de la familia, y las incompatibilidades de incentivos de muchas organizaciones son síntomas de los problemas consecuentes que acechan a las economías occidentales. Sin embargo, ha sido la relativa flexibilidad de las instituciones occidentales - tanto económicas como políticas—lo que ha funcionado como factor mitigante al tratar con estos problemas. La habilidad de adaptarse eficientemente, si bien no es perfecta, ha sido responsable por el grado de éxito de estas instituciones. La estructura institucional básica ha promovido el desarrollo de organizaciones políticas y económicas que han reemplazado las funciones tradicionales de la familia; han mitigado la inseguridad asociada con un mundo especializado, han llevado al desarrollo de instituciones económicas flexibles que han resuelto algunas incompatibilidades de incentivos en las jerarquías y han impulsado el talento empresarial, a la vez que han lidiado (aunque sea imperfectamente) con los problemas no solo ambientales sino sociales del mundo urbano. Es fácil, en abstracto, señalar las condiciones que subyacen tras la adaptación eficiente.

     Consisten en reglas formales (tanto políticas como económicas) que resultan en derechos de propiedad bien especificados, competencia efectiva, toma de decisiones descentralizada y eliminación de fracasos. Pero tales reglas formales, en sí, no son una garantía de adaptabilidad eficiente. Al fin y al cabo, muchas economías latinoamericanas adoptaron la constitución estadounidense (o variantes de ésta) cuando se independizaron, y muchas economías han copiado los sistemas legales de occidente. De hecho, la noción simplista de que la privatización es lo único que se necesita para colocar a economías tambaleantes o fracasadas en el camino del crecimiento, es una gran mal interpretación que refleja el entendimiento primitivo de la mayor parte de los economistas sobre la historia del crecimiento económico. Para crear mercados eficientes de productos se requiere de un proceso complicado acerca del cual conocemos poco.

    Lo único que sabemos es que las reglas formales deben complementarse con restricciones informales. Para explicar el mundo que les rodea, los individuos deben emplear estructuras informales tales como la forma en que se adoptan las reglas formales de una sociedad y la eficiencia del cumplimiento de acuerdos.

Ideología, Decisiones y Adaptación Eficiente

 Las ideologías subyacen las estructuras que poseen los individuos para explicar el mundo que los rodea. Las ideologías contienen un elemento normativo esencial; es decir, explican tanto cómo es el mundo y cómo debiera ser. Mientras que los modelos subjetivos suelen ser una combinación de creencias, dogmas, teorías cuerdas y mitos, usualmente contienen también elementos de una estructura organizada que los hacen mecanismos económicos para recibir e interpretar información.


     La ideología no juega un papel en la teoría económica neoclásica. Los modelos racionales asumen que los actores poseen modelos correctos para interpretar el mundo que los rodea o para recibir información que los llevará a revisar y corregir sus modelos incorrectos. Quienes no se adapten fracasarán en los mercados competitivos que caracterizan a las sociedades.

    Los temas importantes es la información que reciben los individuos acerca de sus modelos subjetivos, lo cual los llevará a ponerlos al día. Si la racionalidad instrumental de la teoría económica fuese correcta, anticiparíamos que las teorías falsas serían descartadas, y en cuanto a que la maximización de la riqueza es una característica del comportamiento humano, podríamos decir que el crecimiento sería característico en toda economía. Con un horizonte lo suficientemente lejano, puede ser que esto sea correcto, pero luego de 10,000 años de historia económica humana seguimos lejos de un crecimiento económico universal.

     El hecho simple es que no poseemos la información para poner al día nuestras teorías subjetivas y llegar a una sola teoría verídica; consecuentemente, no hay un equilibrio que se obtenga como producto. Al contrario, lo que existen son varios equilibrios que nos llevan en varias direcciones, incluida la estagnación y el decrecimiento de las economías.

      La ideología importa, pero ¿de dónde vienen los modelos subjetivos de los individuos, y cómo se alteran? Los modelos subjetivos que las personas utilizan para descifrar el ambiente son en parte una consecuencia del crecimiento y de la transmisión del conocimiento científico, y en parte de la herencia cultural de cada sociedad. En la medida en que la primera forma de conocimiento (científico) determine las decisiones, un enfoque racional e instrumental es la mejor manera de analizar el desempeño económico, pero la gente siempre ha acudido a mitos, tabúes, religiones, y otras formas de herencia cultural para explicar su ambiente. La cultura es más que una mezcla de distintas formas de conocimiento; está cargada de valores y estándares de comportamiento que han evolucionado para resolver problemas de intercambio, ya sea éste social, político o económico. En toda sociedad evoluciona una estructura informal para estructurar la interacción humana. Esta estructura es el “inventario de capital” básico que define la cultura de una sociedad; es decir, que la cultura provee un orden conceptual basado en el idioma para codificar e interpretar la información que los sentidos le presentan al cerebro. Como resultado, la cultura no sólo juega un papel en formar las reglas formales sino también está por debajo de los frenos informales que son parte de las instituciones.

     Las construcciones ideológicas que los individuos poseen para explicar su ambiente cambian. Estas construcciones son claramente influenciadas por los cambios fundamentales en los precios relativos, lo cual resulta en una inconsistencia persistente entre los resultados percibidos y los resultados predichos por los modelos subjetivos que poseen los individuos. Pero eso no es todo. Las ideas importan; la combinación de cambios generados en precios relativos filtradas a través de las ideas condicionadas culturalmente es la responsable de que los modelos subjetivos evolucionen.

     La segunda revolución económica indujo a una revolución similar en las percepciones individuales. Cuestionó muchos valores tradicionales y creencias que habían sido asociados con el rol de la familia, comunidad, y organización económica. La agitación intelectual del último siglo y medio, incluyendo las diversas percepciones de economistas desde Marx hasta Keynes, pasando por Hayek, han sido parte integral de este cambio en las percepciones que a la vez han formado las construcciones ideológicas y de esta manera las decisiones de los jugadores. Pero ni la forma de pensar de los economistas, ni las percepciones subjetivas de quienes toman decisiones sobre instituciones políticas y económicas han permanecido desligadas de la evolución del medio político y económico. O, para repetir mi propuesta anterior, lo que da forma a los modelos evolutivos es la interacción entre la evolución de ideas condicionadas culturalmente, las restricciones impuestas por la estructura institucional, y la consistencia o inconsistencia entre los resultados esperados y los resultados reales.

    Lo que caracteriza al mundo occidental es la estructura institucional de las economías de mercado, que se han ajustado para resolver parcialmente los problemas de costos asociados con la segunda revolución económica y han permitido que el potencial productivo genere economías de alto ingreso. Para el tercer mundo y las economías socialistas, las consecuencias de las estructuras institucionales han sido que han tenido que absorber los costos sin desarrollar el potencial productivo de la nueva tecnología.

     La dramática caída de los costos de la información en esta tecnología moderna no sólo ha Afilado la percepción de las inconsistencias, sino que ha hecho que la gente esté más consciente de las distintas alternativas disponibles para la solución de los problemas económicos. Una cosa es desencantarse con los antiguos modelos subjetivos y otra, más difícil de alcanzar, es llegar a un equilibrio en el cambiante contexto de los eventos externos. La recepción de información produce señales confusas que pueden ser interpretadas de maneras distintas. La razón de esto es que es difícil alterar fundamentalmente el rumbo de una economía. Las organizaciones de una economía y los grupos de interés que generan son una consecuencia de las oportunidades que provee la estructura institucional. Las externalidades resultantes reflejan la interdependencia simbiótica entre las reglas existentes, las restricciones informales complementarias y los intereses de aquellos miembros de organizaciones creadas como consecuencia de la estructura institucional.

     Un cambio en las percepciones subjetivas acerca de la eficacia de la estructura existente producirá inestabilidad política y fragmentación social. Por ejemplo, un cambio en las reglas formales y, específicamente en los derechos de propiedad, debe ser complementado por restricciones informales consistentes y el cumplimiento efectivo de éstas para producir los resultados deseados. Pero las normas de comportamiento, convenciones, y códigos autoimpuestos de conducta cambian muy lentamente; más aún, el cumplimiento tendría que llevarse a cabo, al menos parcialmente, por organizaciones y grupos de interés cuyos intereses descansaban en la vieja matriz institucional.

    Un equilibrio nuevo, estable, sería uno que produjera nuevas restricciones informales (convenciones, normas de comportamiento y códigos de conducta personales) que resuelvan los nuevos problemas de la interacción política, social y económica que surge, y que es complementario a las nuevas reglas formales que se establecen.

Instituciones y organizaciones: desarrollo organizacional y desarrollo institucional

Un buen punto de partida para nuestro análisis es la distinción formulada por Hayek entre organizaciones y orden social ("taxis" y "cosmos"), pero considerando a las instituciones como las estructuras básicas del orden social (Hayek, 1985, volumen I), Instituciones y organizaciones pertenecen a planos diferentes: las instituciones son el propio orden social, pertenecen al plano de la sociedad; en cambio, las organizaciones, junto con los individuos, son los elementos componentes o actuantes en dicho orden social.

      Instituciones y organizaciones son órdenes, pero de naturaleza enteramente diferente: las instituciones son órdenes abstractos, independientes de los individuos que las componen, que cumplen la función de facilitar a los individuos y las organizaciones la consecución de sus fines particulares, pero que en sí mismas no tienen fines específicos; las organizaciones, en cambio, son órdenes concretos, determinados por los individuos y los recursos que los integran, creados para la consecución de fines particulares y específicos. En tanto que órdenes, instituciones y organizaciones son sistemas normativos, pero las normas institucionales y las normas organizacionales son también de naturaleza enteramente diferente: las normas de las instituciones son abstractas y proceden normalmente de la evolución o dinámica social;

    Las normas de las organizaciones proceden del designio racional atribuidos deposiciones y pueden ser también alteradas por diseño , Instituciones y organizaciones son el producto de la acción humana y pertenecen al dominio de la razón y de la ciencia y no de la religión ni de la naturaleza. Ambas son fruto de la "convención", aunque de convenciones enteramente diferentes. Si las organizaciones pueden ser estudiadas, diseñadas, construidas y cambiadas por métodos y técnicas pertenecientes al llamado "racionalismo constructivista", este método resulta completamente inapropiado para las instituciones. Principalmente porque las grandes instituciones que constriñen y facilitan a laves nuestras vidas (desde el lenguaje hasta las instituciones del Estado de Derecho) no son el producto de ninguna mente planificadora, sino el de un largo proceso de interacción histórica. Podemos influir u orientar el cambio institucional en la misma medida en que podemos orientar e influir la acción colectiva. Pero el cambio institucional que concretamente se produzca no está determinado ni por ninguna supuesta ley histórica ni por ninguna mente central planificadora inevitablemente incompetente. Las teorías del fatalismo histórico o las que al confundir la sociedad con una organización creen que el futuro de la sociedad puede ser planificado o conspirado no son sólo intelectualmente erróneas. Su peligro más grave es que conducen al desarme moral de los pueblos al transferir a la historia o a los planificadores, necesariamente autoritarios y supuestamente benévolos, la responsabilidad de decidir el futuro de todos. La referencia a la grandeza intelectual y moral de Popper parece aquí obligada. En particular, su distinción entre la ingeniería social utópica y la ingeniería social gradual resulta del todo pertinente a la hora de explorar los métodos intelectuales del cambio institucional. 

Administración Pública en Venezuela.

     Administración Pública: es un sintagma de límites imprecisos que comprende el conjunto de organizaciones públicas que realizan la función administrativa y de gestión del Estado de otros entes públicos con personalidad jurídica, ya sean de ámbito regional o local.
      Por su función, la Administración Pública pone en contacto directo a la ciudadanía con el poder político, satisfaciendo los intereses públicos de forma inmediata, por contraste con los poderes legislativo y judicial, que lo hacen de forma mediata.

    Se encuentra principalmente regulada por el poder ejecutivo y los organismos que están en contacto permanente con el mismo. Por excepción, algunas dependencias del poder legislativo integran la noción de "Administración Pública" (como las empresas estatales), a la vez que pueden existir juegos de "Administración General" en los otros cuatro poderes o en organismos estatales que pueden depender de alguno.
    La noción alcanza a los maestros y demás trabajadores de la educación pública, así como a los profesionales de los centros estatales de salud, la policía, las fuerzas armadas, el servicio de parques nacionales y el servicio postal. Se discute, en cambio, si la integran los servicios públicos prestados por organizaciones privadas con habilitación del Estado. El concepto no alcanza a las entidades estatales que realizan la función legislativa ni la función judicial del Estado.

     Podemos definir la Administración Pública como el contenido esencial de la actividad de correspondiente al Poder Ejecutivo, y se refiere a las actividades de gestión, que el titular de la misma desempeña sobre los bienes del Estado para suministrarlos de forma inmediata y permanente, a la satisfacción de las necesidades públicas y lograr con ello el bien general, dicha atribución tiende a la realización de un servicio público, y se somete al marco jurídico especializado que norma su ejercicio y se concretiza mediante la emisión y realización del contenido de actos administrativos emitidos exprofeso.

Estructura de la Administración Pública en Venezuela:
Niveles de la Administración Pública:

Se rige por las disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Publica, esta Ley creada con la finalidad de ampliar y organizar la administración del Estado atendiendo a la organización y competencia de los poderes públicos, establecidos en la Constitución de forma descentralizada, regulando políticas administrativas y estableciendo normas básicas sobre los archivos y registros públicos.

ü  Administración Pública Nacional
Es una organización que está conformada por las personas jurídicas estatales (entes) y por sus órganos, como lo precisa la Ley Orgánica de la Administración Pública en su Art 15.


ü  Administración Pública Central
Según el Artículo 45.de La Ley Orgánica de la Administración Publica Son órganos superiores de dirección de la administración pública Central, El Presidente o Presidenta de la Republica, el Vicepresidente.

La Administración Pública como realidad organizativa diferenciada.

      La Administración Pública como realidad organizativa diferenciada. En cuanto al estudio de la Administración pública como realidad organizativa, la revisión de aspectos jurídicos, económicos, sociológicos y politológicos por si solos, parecen insuficientes toda vez que “las administraciones públicas han adquirido nuevas funciones y objetivos que han originado sustanciales cambios en su composición y estructura, de tal forma que la aproximación organizativa parece ineludible.” (Ramió, op. Cit).

     Harmon y Mayer indican que los administradores públicos trabajan en un contexto organizacional o complejo orgánico, en el que se toman decisiones que afectan la vida de los particulares, y para las que se emplean recursos públicos, sus decisiones se realizan con base a las leyes y normas públicas, y se justifican en la necesidad de que resuelvan los problemas que pueden surgir en la sociedad, además señalan que “la actividad gubernativa se ocupa casi exclusivamente en la mediación entre una parte de la sociedad y otra” (Harmon y Mayer, 1999.).

    Con estas características tan propias de la administración pública como organización, un problema doctrinario frecuente, ha sido el del mecanismo de acercamiento entre las administraciones públicas y la teoría de la organización, es decir, la determinación sobre si las organizaciones públicas y privadas difieren significativamente o no, otros autores como Ramió y Stefano Zan, también revisan esta discusión, y explican que una primera postura considera que todas las organizaciones son fundamentalmente idénticas en cuanto a elementos, características y problemas. Esta corriente definida como All alike paradigm, considera que independientemente de las diferencias, las organizaciones

    Reproducen las mismas dinámicas y comportamientos. Una segunda postura, ladel All ubique paradigma señala que las organizaciones son todas diferentes, y que en consecuencia es inútil buscar regularidad en el comportamiento de cada organización, en ella se distinguen las organizaciones gubernamentales o públicas de las privadas, como idea de gran importancia en el estudio de la administración pública, y ha contado entre sus partidarios a importantes autores como Appelby, Dahl y Waldo.

     La primera postura es dominante en la mayor parte del pensamiento organizativo, con algunas reservas, pese a lo cual nuestra posición en relación con el tratamiento que debe dársele a las organizaciones públicas, coincide con la de la segunda postura, que justificamos ya que si bien, las organizaciones públicas de alguna forma tienen las mismas necesidades que las organizaciones privadas en lo relativo a objetivos y eficiencia, (y en sus zonas más operativas pueden nutrirse de los conocimientos y herramientas que aporta la teoría de la organización) en cuanto a su naturaleza se trata de organizaciones diferentes debido a su orientación normativa, derivada de los valores propios del entorno público. Este hecho obliga a “discriminar de manera general al conjunto de técnicas e instrumentos gerenciales provenientes del sector privado” (Ramió, op.cit.)

Caracterización Organizacional de la Administración Pública Venezolana. Principios Jurídicos.

    Como sea que hasta ahora se han tratado referencias teóricas y principios organizacionales, se intentará en esta parte hacer una revisión de la administración pública venezolana. En este sentido solo a manera de ejemplo, y no con ánimo de realizar un análisis práctico y detallado, se revisará muy sucintamente el contexto organizacional de la Administración Pública venezolana desde un punto de vista jurídico, lo que es útil para complementar los principios señalados en el contenido antes expuesto. Se trata, si se quiere de un anexo, una manera de presentar la realidad palpable de la realidad administrativa venezolana. Esto permite que en un trabajo más detallado puedan complementarse ambos tipos de principios: los organizacionales y los jurídicos. Para tratar de identificar el conjunto de entes y órganos que configuran la administración del Estado venezolano debemos enmarcar a la Administración pública como complejo orgánico dentro de la estructura general del Estado, teniendo en cuenta sus peculiaridades federales. El Estado venezolano esta constitucionalmente configurado como un Estado Federal, en el que se distinguen tres niveles de organización política: el nivel nacional, que corresponde a la República; el nivel estatal, que corresponde a los estados miembros de la Federación; y el nivel municipal. En cada uno de estos niveles existe una Administración Pública que es el instrumento de la acción política al servicio de la comunidad, compuesta por un conjunto de entes y órganos que le sirven para el desarrollo de sus funciones y el logro de los fines que tienen constitucionalmente prescritos. Ahora bien, debe quedar claro que en las referencias normativas no se establecen en general principios organizacionales como los revisados en la primera parte de este trabajo. Antes de continuar conviene recordar que doctrinariamente se distingue entre Administración Pública como organización con personalidad jurídica y carácter servicial que está integrada por pluralidad de entes y órganos; y la administración pública como función caracterizada por múltiples actividades que buscan realizar concretamente los objetivos estadales. En este sentido, la Administración Pública venezolana como organización, tiene una serie de características entre las que cabe destacar la unidad, la uniformidad, la autonomía, la responsabilidad, la subordinación y la universalidad. Algunos de estos principios responden a elementos propios de la estructura burocrática, antes comentada; otros más novedosos incluidos en la nueva Ley Orgánica de Administración Pública, entre otros instrumentos normativos, buscan romper la rigidez propia del modelo .Burocrático, este punto será ampliado más adelante. En el caso del principio de uniformidad, se comprende que su necesidad entendiendo que la diversidad de entes y órganos que integran una Administración Pública puede ser descomunal, así como el número de funciones que deben cumplir, sin embargo si se incurre en excesos puede convertirse en factor disfuncional. Puede decirse que en Venezuela las estructuras administrativas han tenido cierta uniformidad y no han presentado grandes variaciones desde una perspectiva organizacional. Si se aprecia por ejemplo la organización ministerial, puede observarse que la misma responde a un patrón más o menos uniforme en cuanto a su organización.

    Con la entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Administración Pública, esta uniformidad podría extenderse a las gobernaciones de Estado y al nivel municipal, lo cual en realidad no es nada nuevo. Ya la constitución de 1961 establecía en su artículo 27, que la ley podría establecer diferentes regímenes para la organización, gobierno y administración de los municipios atendiendo a las condiciones de población, situación geográfica, desarrollo económico y otros factores de importancia. Para desarrollar este principio se promulgó en 1989 la Ley Orgánica de Régimen Municipal, como instrumento jurídico para establecer la diversidad organizacional de regímenes municipales, atendiendo a los elementos antes descritos. Esta diversidad no se logró entre otras razones, porque la referida ley establecía una forma de organización única, que se adaptaba muy bien a un Municipio urbano de más de 500 000 habitantes, pero que no tomaba en consideración las peculiaridades y vocaciones agrícolas, turísticas, fronterizas, industriales o comerciales, presentes en muchos otros municipios. Siendo esta una de las críticas más importantes que se hizo al régimen municipal venezolano la constitución de 1999 establece en su artículo 169, que la legislación que se dicte para desarrollar los principios constitucionales relativos a los municipios, debe obligatoriamente establecer distintos regímenes para su organización, gobierno y administración. Al derogarse el marco normativo de la Constitución de 1961, se hace necesario dictar una nueva normativa destinada a regular la organización y el funcionamiento de la Administración Pública, y se promulga la Ley Orgánica de Administración Pública el 17 de octubre de 2001.Pese a la obligatoriedad de distintos regímenes municipales esta nueva ley, cuyo objetivo es establecer los principios y bases que rigen la organización y e funcionamiento de la Administración Pública, establece en su artículo 2, la obligatoriedad de observancia por parte de estados y municipios de acatar principios y normas que se refieren a la administración pública.

    Otra característica de la organización administrativa es la autonomía. Cada órgano tiende, en general a actuar dentro de su competencia con cierta autonomía. La amplitud de esta autonomía es variable, así hay grados variables de autonomía en un instituto autónomo, en un municipio o en una dependencia regional de la administración central. Puede decirse que la autonomía es menor, cuando la relación jerárquica es mayor. Relacionada con lo anterior, la subordinación es otra característica de la organización administrativa venezolana.

    En Venezuela, la variedad y extensión del fenómeno administrativo ha provocado La aparición creciente de organizaciones administrativas como respuesta a las Exigencias colectivas que se le han planteado al Estado, y esto ha llevado a Convertir a la organización administrativa, en una realidad que está presente en todos los aspectos de la vida económica y social de Venezuela, a través de todo el proceso de intervención estatal característico de las últimas décadas.

    Como se señaló con anterioridad, el modelo burocrático producto de una época y de unas características muy particulares de las administraciones públicas del momento, se ha quedado corto ante la magnitud y rapidez de los cambios. Esto no es óbice para señalar que algunos principios inspirados en él pueden tener utilidad. Algunos principios derivados de la aplicación del modelo burocrático que pueden encontrarse en la Administración Pública Venezolana son: el Principio de Competencia regulado en los artículos 156, 164 y 178 de la Constitución de 1999 y en el artículo 26 ordinal 4 de la Ley Orgánica de Administración Pública, entre Otras disposiciones. El artículo 22 de la ley comentada podría constituir el fundamento jurídico que sirva de asidero a un proceso de modernización administrativa empleando los principios organizacionales comentados al inicio de este trabajo, y en general técnicas novedosas que propone la Teoría de la Organización para la Administración Pública. En él se establece que la Administración buscará “la simplicidad institucional y la transparencia organizativa… 

Situación Económica actual en Venezuela

     Venezuela es un país con un escaso desarrollo industrial, en comparación con varios de nuestros países vecinos. Esto es debido al tradicional modelo económico rentista petrolero, que se estableció hace muchos años atrás, donde los ingresos estatales casi exclusivamente provenían de la venta del petróleo y la mayoría de las necesidades internas eran cubiertas a través de la importación.

     El anterior modelo económico heredado, es caldo de cultivo de prácticas viciadas como la especulación y devaluación monetaria, que conllevan escasez, desabastecimiento, inflación galopante, dependencia económica exterior excesiva y pérdida de poder adquisitivo en la población.

     Actualmente en Venezuela, se están dando pasos importantes, en el largo pero apasionante camino de la obtención de materias primas, con el posterior procesamiento de las mismas y crecimiento del tejido industrial. Ejemplo de lo anterior es: el incremento progresivo año tras año de la producción alimentaria nacional, establecimiento de fábricas procesadoras de alimentos, fábricas de automóviles, tractores, computadoras, teléfonos celulares, madera sintética, etc. en varios estados del país. Todo lo anterior contribuye a abastecer en parte la creciente demanda interna, derivada del aumento del poder adquisitivo de la mayoría de la población venezolana.

     En una economía globalizada en la que vivimos actualmente, el coste de las materias primas y de los productos elaborados, es semejante en los diversos países que conforman nuestro planeta Tierra. Ejemplo de ello, es el coste a la (conversión en euros o dólares), de determinados alimentos, electrodomésticos o servicios que en muchas ocasiones es superior en los países latinoamericanos (cuya población en general tiene menores ingresos, menores salarios mínimos y medios), a los de los países de la Europa Occidental, (cuya población en general tiene mayores ingresos, mayores salarios mínimos y medios).

     El hecho de que los ciudadanos venezolanos en su globalidad, dispongan de unos mayores ingresos (a la conversión en euros o dólares) en comparación con el resto de sus vecinos latinoamericanos (que disponen de menores salarios mínimos y medios), le permite a la población venezolana acceder con más facilidad a productos elaborados y no elaborados que se cotizan a nivel internacional.

     Lo anterior se debe en gran manera a las medidas gubernamentales tomadas en los últimos años, donde se incrementan anualmente entre un 20% y un 30% salarios y pensiones (a conversión en euros y dólares), sin realizar devaluaciones monetarias, eso ha llevado al incremento del poder adquisitivo de los venezolanos en su mayoría.

     El principal reto a vencer en materia económica es derrotar las tasas de inflación elevadas, que se han presentado en nuestro país en los últimos años, resultado de una elevada demanda de productos por parte de la población (que dispone actualmente de mayores ingresos económicos que hace años) la cual no llega a ser cubierta por la escasa oferta de productos nacionales, recurriendo a la importación. Todo lo anterior agravado por los vicios especulativos comerciales heredados del viejo sistema rentista petrolero venezolano.

     Por lo anterior es un objetivo prioritario abastecer la creciente demanda interna de productos y servicios de la población venezolana, mediante la sustitución progresiva de las importaciones, por productos nacionales. Con lo cual venceremos el problema de la inflación y además crecerá aún más la economía venezolana, con generación de gran cantidad de puestos de trabajo.

     Podemos observar medidas gubernamentales que son muy positivas y alentadoras, como son el buscar la transferencia tecnológica de otros países hacia Venezuela, para lograr en un futuro que podamos sustituir gran cantidad de productos, que actualmente se importan, por productos hechos en nuestro país, y posteriormente podamos exportar hacia otros países y mercados.

Las Políticas Públicas en Venezuela.
 Ø  En materia Socio-Económica 

     En lo que respecta al modelo económico seguido por el Gobierno Nacional y encabezado por el Presidente de la República, la administración pública tiene dos orientaciones claramente definidas:

ü  Intentar imponer, sin base constitucional, un sistema socialista similar al socialismo real del siglo pasado, basado en un esquema rentista exacerbado, aumentando la dependencia mono productora del país (petróleo), al tiempo que se ejecuta una política sistemática de reducción al sector privado mediante expropiaciones, algunas de las cuales se han convertido en confiscaciones, teniendo como resultado la destrucción del aparato productivo.

ü   Abrazar un modelo de Capitalismo de Estado, donde las unidades de producción
Expropiadas no pasan a ser propiedad del pueblo, tal y como pregona el gobierno, sino del
Estado. Dos elementos parecen determinar el giro del modelo socialista al Capitalismo de
Estado centralizado. Primero, un cambio institucional regresivo, claramente antidemocrático, orientado a la imposición gradual de un nuevo régimen de propiedad pública, bajo la denominación de propiedad social, sobre algunos medios de producción, hegemonizado por el Estado. Y segundo, el inicio del proceso de expropiación de empresas. El camino del Gobierno Nacional entre las facetas del Socialismo del siglo XXI y el Capitalismo de Estado centralizado, ha llevado a la administración pública a lograr muy poco bienestar para la sociedad venezolana. Las esperanzas de superación de la pobreza, la exclusión social, el disponer de un buen sistema de salud, de abatir la alta inflación, de disfrutar de una seguridad social para todos los trabajadores, de tener una vivienda y trabajos dignos, así como el combate de la corrupción, han terminado siendo el fraude estrepitoso tanto del Socialismo del siglo XXI como del Capitalismo de Estado centralizado. Sin embargo, el Gobierno Nacional desarrolla un elevado gasto público, para apaciguar la protesta popular, pese a los efectos inflacionarios del mismo. 

 Ø  En Planificación. 
            Hasta la fecha de hoy, podemos afirmar que el plan de Desarrollo Socialista que lleva a cabo el Gobierno Nacional, va en contra del concepto de planificación y de los principios establecidos en la Constitución Nacional. Así pues, el Socialismo Bolivariano no pasa de ser una entelequia ideológica con un simple camuflaje detrás del cual se esconde un gobierno populista y totalitario. Por consiguiente, el gobierno venezolano actúa fundamentalmente a través de acciones coyunturales, por lo que la planificación no obedece a un Plan de Desarrollo articulado, sino que por el contrario, a la improvisación y excesiva regulación de todos los actores económicos. Es harto conocido cómo las ocurrencias o ideas de último minuto en materia económica, social y política, del Presidente de la República Hugo Chávez, son puestas en práctica por funcionarios en todos los niveles del Gobierno Nacional, sin medir las consecuencias ni el impacto que tienen las mismas sobre el país.

Ø  En Infraestructura. 

    Mientras la Constitución Nacional consagra el proceso de descentralización con la posibilidad de que Estados y Municipios obtengan y administren financiamiento propio a través de la Ley de Hacienda Pública Estadal, el Gobierno Nacional emprende una arremetida centralizadora, restando competencias a los Estados y Municipios y reduciendo sus fuentes de ingreso y demás asignaciones, como por ejemplo la eliminación de la LAES y del FIDES. Estos programas dedicaban principalmente sus recursos a proyectos de inversión en obras de infraestructura, tanto para la construcción como para el mantenimiento y dotación de instalaciones, tales como carreteras y vías de comunicación, escuelas, hospitales y acueductos. Si bien ambos programas fueron eliminados, no fueron sustituidos por ningún otro programa para el financiamiento de proyectos regionales, que pudieran ser formulados y ejecutados por los Estados y Municipios de manera autónoma. Al contrario, fueron sustituidos por el Fondo de Compensación Interterritorial, el cual es distribuido con la anuencia del despacho de la Vicepresidencia de la República, en proyectos que vayan en línea con el plan de desarrollo socialista implementado por el Gobierno Nacional. Esto evidencia un contrasentido respecto a los principios que inspiraron la Constitución de 1999, ya que este “desarrollo socialista” no pasa de ser un proyecto político personalizado que trata de imponerse en Venezuela sin dar lugar a consensos o tener en cuenta otras minorías que hacen vida en el país.

 Ø  .En Tratados Internacionales.

En materia de política exterior, hay un rompimiento con los bloques comerciales tradicionales y propios de nuestra geopolítica. Venezuela se retira de la Comunidad Andina (CAN), se sale del Grupo de los 3, mientras no termina de ser aceptada en Mercosur. Se constituye la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), buscando más una integración política ideológica que económica. Al mismo tiempo, la OEA ve reducido su papel en Latinoamérica con la creación de organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latino Americanos y Caribeños (CELAC).

Ø  La Relativa Escasez. 
    Ya a mediados del siglo XIX, el teórico en economía Carlos Marx afirmaba en el tomo I de su obra El Capital, tres aspectos fundamentales de la teoría económica del Socialismo:

ü  Que el factor trabajo constituye de manera exclusiva la fuente que origina el “Valor de cambio de las mercancías”. Esto determinaría que el factor capital (Bienes utilizados para producir otros bienes y servicios) destinado a incrementar significativamente la productividad del trabajo, no genere ningún valor a la producción.

ü   Las mercancías se intercambian en el mercado en proporción al tiempo de trabajo socialmente necesario al requerido para producirlas; lo que sugiere: el precio esté determinado por la relación valor-trabajo.

ü  Ya que la fuente exclusiva del valor de los bienes lo constituye el factor trabajo, entonces el ingreso que recibe los propietarios del factor capital es un valor que se le expropia a los trabajadores, determinando esto “la explotación del hombre por el hombre”.

Ø  La Inflación.

En Venezuela y durante este gobierno, no ha existido una política anti–inflacionaria. Esto queda evidenciado cuando vimos que, el Ministro de Finanzas Públicas Jorge Giordani, afirmó el 24 de febrero del corriente, durante su comparecencia ante la Asamblea Nacional, que la alta inflación en Venezuela es producto de un fenómeno “Inercial Especulativo”. Dada esta inverosímil y ambigua definición, nadie debe extrañarse de que la actual gestión no haya podido controlarla. Por el contrario, se establecen políticas en materia económica que dan lugar a un incremento de esta variable, tales como:

ü  Reducción o estancamiento de la inversión privada; ya que la actividad económica empresarial esta disminuida por los diferentes atropellos descritos que han sufrido en este período las unidades de producción privadas.

ü   El alto gasto corriente no productivo, la política monetaria expansiva y el esquema cambiario, el cual sólo busca cuadrar las cuentas fiscales. Hoy en día, el BCV dejo de ser autónomo y puede prestarle dinero al Gobierno Nacional, lo cual permite financiar el déficit fiscal con dinero inorgánico, con un efecto directo en el incremento de la inflación. Si ya Venezuela tiene más de dos (2) años en recesión (2009-2010), la política monetaria del BCV debió ser la de retirar liquidez en proporción a la disminución del PIB. Sin embargo, vemos cómo continúa ascendiendo en el paso del tiempo, acrecentada por motivos político-electorales, y de ningún modo, debido a razones técnicas y económicas. 

Ø  La Pobreza.

     Mientras persistan los factores que determinan una débil inversión destinada a la producción de bienes y una elevada inflación, difícilmente se podrá tener éxito en lograr una disminución importante de la pobreza. Según estudios realizados tanto por el Centro de Estudios Sociológicos y Antropológicos de la Universidad del Zulia (CESA – LUZ), por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y por la información contenida en el texto “Detrás de la Pobreza: Diez años después”, del investigador de la UCAB, Luis Pedro España, se concluye que hoy en Venezuela la pobreza (Clases D y E) ocupa el 50% del total de la población. El Zulia (según CESA – LUZ) los pobres representan el 55%, o sea aproximadamente 2.079.719 zulianos.

En Venezuela para el año 2007, estas eran las cifras:

Clase D: 37,25%

Clase E: 10,55% 47,8% -- Población Pobre

     Al mismo tiempo, en el país el 50% de la población económicamente activa la constituye el trabajo informal, por lo que se establecen dos índices de desempleo que de alguna manera indican el potencial de la pobreza en Venezuela. Con las actuales Políticas Públicas y el mal desempeño del

    Gobierno Nacional, no se podrán erradicar las causas de la pobreza en Venezuela, por lo que jamás se podrá superar el mencionado flagelo.

Ø  Las Misiones.

 Las misiones se refieren al conjunto de programas sociales que van dirigidos a atender a la población más pobres y vulnerables. El mérito de las misiones sociales, radica en haber acertado en la identificación de los principales déficit de atención social acumulados por años en el país y señalar para cada uno de ellos una acción concreta, masiva, de alto impacto comunicacional y de relativo fácil acceso por los interesados. Sin embargo, los programas sociales destinados a suministrar alimentos a bajos precios a las clases populares, operan con el mayor índice de desabastecimiento nacional, tal y como señalamos con anterioridad. Recordemos que en los Mercales y PDVAL, el desabastecimiento está alrededor del 40 %.

Ø  Materia Energética. 

    Una vez que Hugo Chávez llega a la presidencia en febrero de 1999, paraliza todo proceso de privatización de empresas en manos del Estado. Asimismo, da marcha atrás con el proceso de apertura a los capitales privados en la explotación y comercialización de hidrocarburos y sus derivados, para luego definir una serie de sectores en la economía como prioritarios, reservando el control de los mismos para el Estado. Allí podemos citar todo lo relacionado con la energía eléctrica y petróleo. Se estatizan todas las empresas del sector eléctrico en manos privadas, tales como la Electricidad de Caracas (EDC), así como varias empresas de servicios petroleros a lo largo de todo el país, comenzando por 76 empresas en la Costa Oriental del Lago en mayo de 2009.

ü  Energía eléctrica 

   Una década de desinversión por parte del gobierno, marcó un grave deterioro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). No sólo se incumplieron los planes de construcción de nuevas plantas de generación de energía, sino que al mismo tiempo, no se ejecutaron los programas de mantenimiento para preservar las centrales e instalaciones construidas en la Cuarta República. De acuerdo con lo establecido en la planificación del SEN para el año 2002, el Ejecutivo debió invertir recursos para recuperar 7200 megavatios, los cuales requerían mantenimiento para entrar en servicio nuevamente. Sólo se recuperaron 866 megavatios, según se desprende de la Memoria y Cuenta del Ministerio del PP de Energía y Petróleo correspondiente al año 2010.

     Del total del Plan de expansión en Generación programado y prometido para el año 2010, sólo se instaló hasta octubre de ese año el 17 %, debido a su ineficiencia y otras limitantes, como: financiamiento, proveedores, contratistas especializadas, combustibles y gerencia.

    La causa de la crisis eléctrica está en la falta de inversión hacia el sector. Por ello, no existe generación adicional, se encuentran en Gurí varias turbinas sin funcionar y finalmente no se construyeron nuevas plantas de generación, líneas de transmisión y distribución.

ü  En Petróleo.

    La empresa petrolera estatal PDVSA se encuentra en situación de graves dificultades, lo cual le ocasiona al país grandes tribulaciones en el sistema económico. La producción de petróleo pasó de 3,3 millones de barriles día en el año 1998, a unos 2,3 millones hoy, según cifras oficiales tanto de la Agencia Internacional de Energía como de la OPEP. De dicha cifra, alrededor de un millón de barriles por día se vende a precios subsidiados en el país y a las regiones aliadas a la gestión gubernamental, dejando sólo 1,3 millones de barriles al día para las exportaciones a precio de mercado.

   La hostilidad del Presidente y su gobierno hacia un nutrido grupo de empresas privadas, ha devastado el resto de la economía. Se ha expropiado a cientos de unidades de producción, obligando a gran parte del sector privado del país a tomar una ruta hacia otros países. La Nación ha sido testigo de una amplia fuga de capitales. Asimismo, para satisfacer la creciente demanda y una menor oferta por parte del sector privado, el país se ve obligado a importar muchos bienes intermedios y bienes para el consumo humano. Hoy en día las exportaciones no petroleras están virtualmente paralizadas, elevándose así la dependencia en el petróleo que representa actualmente el 92% de la fuente de divisas.

    PDVSA presenta hoy en día un exceso de empleados con insuficiente nivel técnico y gerencial en materia petrolera. Esta incapacidad humana y la falta de inversión han dado lugar al gran descenso de la producción.










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